San Pedro - Restaurante de comida Mediterránea en Cuéllar

Tipo de cociña: Mediterránea
4.0 (341)

San Pedro - Restaurante de comida Mediterránea en Cuéllar

Tipo de cociña: Mediterránea

Descrición

En San Pedro, os comensales poden sumirse na rica tradición culinaria Mediterránea. Ubicado no corazón de Cuéllar, este establecemento logrou destacarse polo seu compromiso coa calidade e a autenticidade. Cada prato servido en San Pedro reflexa a paixón pola gastronomía Mediterránea e o coidado na selección de ingredientes.

Características e servizos

-

Preguntas Frecuentes

San Pedro atópase en Calle San Pedro, 26, Cuéllar, Segovia.

San Pedro especializase en mediterránea, ofrecendo pratos auténticos e de alta calidade.

Podes contactar con San Pedro chamando ao 921140470 para realizar reservas, consultas ou solicitar información adicional.

San Pedro conta con 341 opinións de clientes, cunha valoración promedio de 4.0/5 estrelas, o que reflexa a satisfacción dos nosos comensales.

Ubicación

  • Calle San Pedro, 26
  • Cuéllar (Segovia)
  • 921140470

Opinións sobre San Pedro

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0 opinións
Comida
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Postres
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Servizo
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Calidade/Prezo
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El interior es muy bonito. Es una antigua iglesia convertida en restaurante. Fuimos un domingo dos comensales (había mesas libres pero recomiendo reservar), pedimos el menú “Misericordes”. Los primeros fueron sopa castellana y gazpacho de queso. La sopa castellana la sirven en una pequeña olla de barro con una abertura demasiado pequeña y es... El interior es muy bonito. Es una antigua iglesia convertida en restaurante. Fuimos un domingo dos comensales (había mesas libres pero recomiendo reservar), pedimos el menú “Misericordes”. Los primeros fueron sopa castellana y gazpacho de queso. La sopa castellana la sirven en una pequeña olla de barro con una abertura demasiado pequeña y es incómodo meter la cuchara . Sería mejor un plato de barro de toda la vida…La sopa tenía demasiado aceite y muchísimo pimentón para mi gusto. El gazpacho de queso estaba bien de sabor pero escaso en cantidad. De segundo pedimos cochinillo. Estaba perfecto, en su punto y crujiente. Si vienes para comer cochinillo y no te importa pagar un poquito más te recomiendo este restaurante. Hubo dos detalles que no me gustaron. El primero es que el vino venia en una frasca (este dato te lo avisaban en la carta) pero lo correcto sería que viniera en una botella con su denominación y que te la abrieran en la mesa. Y lo segundo es que oí como (el metre o dueño del restaurante) le exigió a uno de los camareros que se pusiera la chaqueta para servir cuando ya tenia puesta una camisa de manga larga. Esto no me pareció normal siendo verano, sin aire acondicionado y el personal subiendo y bajando escaleras constantemente. En todo caso, sería solo el metre el que tendría que ponerse la chaqueta para diferenciarse del resto del personal de sala.Ler máis

— LUIS Barrero (21 xullo 2025)

El interior es muy bonito. Es una antigua iglesia convertida en restaurante. Fuimos un domingo dos comensales (había mesas libres pero recomiendo reservar), pedimos el menú “Misericordes”. Los primeros fueron sopa castellana y gazpacho de queso. La sopa castellana la sirven en una pequeña olla de barro con una abertura demasiado pequeña y es... El interior es muy bonito. Es una antigua iglesia convertida en restaurante. Fuimos un domingo dos comensales (había mesas libres pero recomiendo reservar), pedimos el menú “Misericordes”. Los primeros fueron sopa castellana y gazpacho de queso. La sopa castellana la sirven en una pequeña olla de barro con una abertura demasiado pequeña y es incómodo meter la cuchara . Sería mejor un plato de barro de toda la vida…La sopa tenía demasiado aceite y muchísimo pimentón para mi gusto. El gazpacho de queso estaba bien de sabor pero escaso en cantidad. De segundo pedimos cochinillo. Estaba perfecto, en su punto y crujiente. Si vienes para comer cochinillo y no te importa pagar un poquito más te recomiendo este restaurante. Hubo dos detalles que no me gustaron. El primero es que el vino venia en una frasca (este dato te lo avisaban en la carta) pero lo correcto sería que viniera en una botella con su denominación y que te la abrieran en la mesa. Y lo segundo es que oí como (el metre o dueño del restaurante) le exigió a uno de los camareros que se pusiera la chaqueta para servir cuando ya tenia puesta una camisa de manga larga. Esto no me pareció normal siendo verano, sin aire acondicionado y el personal subiendo y bajando escaleras constantemente. En todo caso, sería solo el metre el que tendría que ponerse la chaqueta para diferenciarse del resto del personal de sala.Ler máis

— LUIS Barrero (21 xullo 2025)

El interior es muy bonito. Es una antigua iglesia convertida en restaurante. Fuimos un domingo dos comensales (había mesas libres pero recomiendo reservar), pedimos el menú “Misericordes”. Los primeros fueron sopa castellana y gazpacho de queso. La sopa castellana la sirven en una pequeña olla de barro con una abertura demasiado pequeña y es... El interior es muy bonito. Es una antigua iglesia convertida en restaurante. Fuimos un domingo dos comensales (había mesas libres pero recomiendo reservar), pedimos el menú “Misericordes”. Los primeros fueron sopa castellana y gazpacho de queso. La sopa castellana la sirven en una pequeña olla de barro con una abertura demasiado pequeña y es incómodo meter la cuchara . Sería mejor un plato de barro de toda la vida…La sopa tenía demasiado aceite y muchísimo pimentón para mi gusto. El gazpacho de queso estaba bien de sabor pero escaso en cantidad. De segundo pedimos cochinillo. Estaba perfecto, en su punto y crujiente. Si vienes para comer cochinillo y no te importa pagar un poquito más te recomiendo este restaurante. Hubo dos detalles que no me gustaron. El primero es que el vino venia en una frasca (este dato te lo avisaban en la carta) pero lo correcto sería que viniera en una botella con su denominación y que te la abrieran en la mesa. Y lo segundo es que oí como (el metre o dueño del restaurante) le exigió a uno de los camareros que se pusiera la chaqueta para servir cuando ya tenia puesta una camisa de manga larga. Esto no me pareció normal siendo verano, sin aire acondicionado y el personal subiendo y bajando escaleras constantemente. En todo caso, sería solo el metre el que tendría que ponerse la chaqueta para diferenciarse del resto del personal de sala.Ler máis

— LUIS B (21 xullo 2025)

El interior es muy bonito. Es una antigua iglesia convertida en restaurante. Fuimos un domingo dos comensales (había mesas libres pero recomiendo reservar), pedimos el menú “Misericordes”. Los primeros fueron sopa castellana y gazpacho de queso. La sopa castellana la sirven en una pequeña olla de barro con una abertura demasiado pequeña y es... El interior es muy bonito. Es una antigua iglesia convertida en restaurante. Fuimos un domingo dos comensales (había mesas libres pero recomiendo reservar), pedimos el menú “Misericordes”. Los primeros fueron sopa castellana y gazpacho de queso. La sopa castellana la sirven en una pequeña olla de barro con una abertura demasiado pequeña y es incómodo meter la cuchara . Sería mejor un plato de barro de toda la vida…La sopa tenía demasiado aceite y muchísimo pimentón para mi gusto. El gazpacho de queso estaba bien de sabor pero escaso en cantidad. De segundo pedimos cochinillo. Estaba perfecto, en su punto y crujiente. Si vienes para comer cochinillo y no te importa pagar un poquito más te recomiendo este restaurante. Hubo dos detalles que no me gustaron. El primero es que el vino venia en una frasca (este dato te lo avisaban en la carta) pero lo correcto sería que viniera en una botella con su denominación y que te la abrieran en la mesa. Y lo segundo es que oí como (el metre o dueño del restaurante) le exigió a uno de los camareros que se pusiera la chaqueta para servir cuando ya tenia puesta una camisa de manga larga. Esto no me pareció normal siendo verano, sin aire acondicionado y el personal subiendo y bajando escaleras constantemente. En todo caso, sería solo el metre el que tendría que ponerse la chaqueta para diferenciarse del resto del personal de sala.Ler máis

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El interior es muy bonito. Es una antigua iglesia convertida en restaurante. Fuimos un domingo dos comensales (había mesas libres pero recomiendo reservar), pedimos el menú “Misericordes”. Los primeros fueron sopa castellana y gazpacho de queso. La sopa castellana la sirven en una pequeña olla de barro con una abertura demasiado pequeña y es... El interior es muy bonito. Es una antigua iglesia convertida en restaurante. Fuimos un domingo dos comensales (había mesas libres pero recomiendo reservar), pedimos el menú “Misericordes”. Los primeros fueron sopa castellana y gazpacho de queso. La sopa castellana la sirven en una pequeña olla de barro con una abertura demasiado pequeña y es incómodo meter la cuchara . Sería mejor un plato de barro de toda la vida…La sopa tenía demasiado aceite y muchísimo pimentón para mi gusto. El gazpacho de queso estaba bien de sabor pero escaso en cantidad. De segundo pedimos cochinillo. Estaba perfecto, en su punto y crujiente. Si vienes para comer cochinillo y no te importa pagar un poquito más te recomiendo este restaurante. Hubo dos detalles que no me gustaron. El primero es que el vino venia en una frasca (este dato te lo avisaban en la carta) pero lo correcto sería que viniera en una botella con su denominación y que te la abrieran en la mesa. Y lo segundo es que oí como (el metre o dueño del restaurante) le exigió a uno de los camareros que se pusiera la chaqueta para servir cuando ya tenia puesta una camisa de manga larga. Esto no me pareció normal siendo verano, sin aire acondicionado y el personal subiendo y bajando escaleras constantemente. En todo caso, sería solo el metre el que tendría que ponerse la chaqueta para diferenciarse del resto del personal de sala.Ler máis

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